Este álbum no nace de una única historia personal. Su historia está construida a través de diferentes escenas del amor.
Cada canción funciona como una fotografía de un momento distinto.
Hay un amor que busca reciprocidad. Hay una amistad que se transforma en deseo. Hay recuerdos que aparecen sin ser llamados. Hay encuentros que hacen que el corazón vuelva a acelerarse. Hay una persona que enciende emociones con solo aparecer y las apaga cuando se marcha.
Y también está la parte más difícil: saber que ese sentimiento puede ser inconveniente, que quizá no debería existir, pero que sigue estando ahí.
Por eso el álbum no presenta el amor como algo perfecto. Lo presenta como algo humano: a veces equilibrado, a veces impulsivo, a veces prohibido y a veces imposible de olvidar.
