“Yo Wynn” no tiene una historia personal específica detrás de su creación.
Su historia nace de su propio concepto artístico.
La canción fue concebida como una especie de puerta de entrada al universo Wynn, un espacio imaginario donde las reglas convencionales quedan afuera y la música establece sus propias normas.
El escenario es nocturno.
Las calles están cubiertas de luces de neón.
El suelo vibra.
Las personas observan.
Y mientras la energía aumenta, aparece una comunidad que no quiere ser definida por las reglas de los demás.
No son niños.
No son gente convencional.
Son diferentes.
Son salvajes.
La canción convierte esa diferencia en identidad.
