Midnight Confessions no nace de una experiencia personal específica, sino de una idea: ¿qué sucede con nuestros pensamientos cuando llega la medianoche?
Durante el día existen responsabilidades, conversaciones, obligaciones y distracciones. La mente permanece ocupada y muchas emociones pueden quedar relegadas a un segundo plano.
Pero la noche cambia ese escenario.
Las luces disminuyen, el mundo se vuelve más silencioso y aparece un espacio en el que resulta mucho más difícil escapar de aquello que sentimos.
A partir de esa idea nace el concepto de Midnight Confessions: un álbum imaginado como una conversación interior que ocurre después de medianoche.
No todas las confesiones necesitan ser pronunciadas en voz alta.
Algunas aparecen frente a un espejo.
Otras durante un recuerdo.
Algunas nacen de una atracción.
Otras de una duda.
Y algunas simplemente permanecen dentro de nosotros porque todavía no sabemos cómo decirlas.
Zara Wynn convierte ese territorio emocional en siete canciones diferentes.

