Rebel Heart no tiene una historia personal específica de creación.
El álbum fue concebido como un homenaje general a la rebeldía juvenil y a una etapa de la vida caracterizada por el descubrimiento, la experimentación y el cuestionamiento.
Es un período en el que muchas personas comienzan a preguntarse qué quieren conservar, qué quieren cambiar y hasta qué punto desean seguir las expectativas que otros han construido para ellas.
Desde esa perspectiva, el proyecto no intenta contar una experiencia individual. Las siete canciones representan distintas situaciones y estados que pueden coexistir durante ese proceso: enfrentarse a un papel impuesto, cuestionar una etiqueta, atravesar inseguridades, defender la propia expresión y aprender de las experiencias vividas.

